martes, 5 de octubre de 2010

Hasta Luego Romi...!


Con el tiempo, la vida nos enseña que el mejor momento para expresar nuestros sentimientos no lo es mientras nuestra emoción está en su punto máximo. Hay que dejar pasar la tormenta y, una vez que podemos ver el sol intentando salir de nuevo en nuestros corazones, sólo cuando ese instante sucede, recién ahí es conveniente poner en palabras lo que sentimos. En este sentido, el tener que decirle Hasta luego a Romina Yan es un claro ejemplo. Si, es un simple hasta luego y nada más porque , si bien creo que la vida es sólo el ahora, lo único que podemos percibir, los que se nos adelantan en la partida , se van un ratito antes.
Yo crecí mirando Chiquititas. Intenté aprender a cantar sus canciones y bailar sus coreografías. Todos las tardes llegaba del cole y tenía esa cita obligada. Pero lo más importante de todo fue que aprendimos a soñar... Me considero parte de una generación que sabe lo que significa luchar por sus sueños... No digo que las nuevas no lo hagan...Pero nuestra maestra fue Belén Fraga, la directora del Hogar Rincón de Luz.
Gracias por tanto! = )
Te llevaré siempre en mi corazón!
Para terminar me gustaría compartir con Ustedes el video de mi canción preferida ...



Hasta Pronto,

Brisana

jueves, 23 de septiembre de 2010

La vida me sigue sorprendiendo


Creo que mi mamá tiene razón cuando dice "Nada es casual". Desde mis primeros años, tengo el recuerdo de ella repitiendo esas palabras una y otra vez, en cada oportunidad que algo bueno nos pasa a mí o a alguno de mis hermanos.
Hoy fue uno de esas veces. Me llegó un correo electrónico que tenía un texto hermoso de Paulo Coelho y me gustaría compartirlo con ustedes.
Ojala les agrade tanto como a mí.

Hasta pronto,

Brisana




CERRANDO CIRCULOS
(Paulo Coelho)

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentalmente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Lo bueno se hace esperar...


... a veces demasiado.


Estimados, estuve meses sin escribir porque quería volver con una gran noticia para anunciarles. Por ejemplo: recuperé mi anillo; encontré el trabajo de mis sueños; me aprobaron mi tesis; conocí al amor de mi vida; llegué a mi peso ideal...alguna noticia de ese estilo. Si bien, reconozco que son todas cosas mundanas, deseo volver algún día con alguna de ellas, aunque sea sólo una. No es que sea superficial, sólo soy un poco realista. No obstante, sigo pensando que la Salud es la mayor bendición que podemos tener, porque mientras uno es sano, todo puede ser logrado, ya que , de lo contrario, tenemos una prioridad que resolver antes de continuar con todo el resto.
En fin, volviendo a mi vida, en ella puedo decir que se dieron señales, pero fueron solamente eso..señales. Señal de un nuevo amor, señal de un trabajo soñado, señal de una dieta equilibrada, y demás. ¿Qué les parece a Ustedes que hará falta para que esas señales se conviertan en hechos?. En mi opinión, la respuesta es más sencilla de escribir que de poner en práctica...Voluntad.
Porque me hago cargo que la ausencia de voluntad es algo ironicamente presente en mi persona. Los motivos son varios y variados...pero todos ellos se podrían sintetizar en uno sólo..Miedo.
Miedo a todo y a todos, al pasado , al futuro, al presente, al fracaso, al éxito.
Por eso, creo que cuando logré vencer los miedos que me aquejan y fortalezca mi voluntad..sólo en ese momento vos a estar en condiciones de empezar de nuevo. Sin embargo, como nadie sabe cuánto tiempo tienen pensado darnos para vivir, considero que lo mejor sería empezar ahora mismo con mis asignaturas pendientes.
No se dejen llevar por los miedos porque oportunidades únicas se les pueden estar pasando.
Hasta pronto,
Brisana

martes, 14 de septiembre de 2010

ME DOY PERMISO PARA...


por Joaquín Argente



Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...

No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.

Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas

Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando
que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser
perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir:
inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.

Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.

Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.

Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.

Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.

Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.

Prefiero las relaciones menos densas.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.


Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Elijo lo que me da salud y vitalidad.

Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

AUTOR: Joaquin Argente

Estimados/as...

Después de más de dos meses decidí regresar con un texto que me llegó por correo electrónico hace unos días , texto que me hizo reflexionar mucho acerca de mi vida y mi actitud ante ella. A la vez, su remitente es una persona muy especial para mi, una gran amiga que , si bien vive lejos, siempre éstá presente en un llugar de mi corazón.

¿Cómo estuvieron Ustedes durante este tiempo de ausencia? Ojalá que muy bien, al igual que yo. Recorriendo este camino que muchos han de llamar Vida, de la mejor manera posible.

Será hasta la próxima.

Brisana


viernes, 2 de julio de 2010

"Sueña que puedes y, ¿podrás?"

Hace unos días estaba mirando la televisión cuando apareció una noticia titulada de esa forma, pero de manera afirmativa. "SUEÑA QUE PUEDES Y PODRAS". La nota era acerca de la selección argentina y su desempeño en el mundial. Sin dudas, había sido un día en el que mis esperanzas no estaban presentes plenamente en mi persona con respecto a la vida en términos generales, ya no sólo en relación a mi carrera. Esos días en los que preferis vivir en ilusiones creadas en tu mente antes de afrontar la realidad. Pensas que lo mejor sería dejar todo como está porque, hagas lo que hagas, no vas a lograr lo que te propusiste. Entonces, quedan dos caminos : lo dejas todo así y ya, o bien, decidis empezar de nuevo.
Si bien una de las dos opciones es más tentadora que la otra, creí que había llegado el momento de poner mi cronómetro en cero, por decirlo de alguna manera. Porque, la primera nunca me resultó una buena alternativa.
Por lo tanto, hice este blog y empecé a escribir en él. Indudablemente, las angustias que genera todo intento de cambio no desaparecieron sino que , al menos, se apaciguaron.
Así, me propuse nuevas metas por alcanzar y sueños por cumplir. Sentía que mi yo emotivo afloraba. No había nada que perder, todo por ganar.
¿Por qué habló en pasado? Porque yo pensé que iba a ser más fácil. Sin embargo, creo que el mundo está hecho para que no nos sea fácil o, quizas, quiera que consideremos la cuestión de vivir de esa forma y nos quedemos en el intento, dándonos por vencidos. Pero tengo una mala noticia para vos, "Mundo, ¡te equivocaste!" . Presentame las situaciones que quieras, las personas que se te ocurra, los obstáculos que más te gusten, que mis sueños no van a dejar de ser mi motor.
Considero que si soñamos, podemos. Tarde o temprano, vamos a experimentar esas sensaciones que tanto anhelamos: el amor verdadero y la amistad incondicional. Si tenemos amor y amistad, todo es posible. De a poco la vida me está enseñando eso. Hoy agradezco a todos los que confiaron y a los que no también, porque GRACIAS a todos ellos soy quien soy. Ni buena ni mala, ni moral ni inmoral, ni normal ni neurótica, simplemente mi ser.
"CAMINANTE SE HACE CAMINO AL ANDAR" , y comprendo que eso es lo que estoy haciendo.
Hasta pronto,
Brisa

domingo, 6 de junio de 2010

¿Quién díjo que iba a ser fácil ?

Nadie. Definitivamente, nadie lo dijo, lo dice, ni creo que se anime a decirlo... Al menos, eso deduzco ahora. Hay una película titulada con esa pregunta, pero habla del amor, y en ese ámbito sabemos , en esencia, que nada es fácil...Siempre nos encontramos con relaciones diferentes con sus propios inconvenientes y todos nos dicen que son oportunidades para crecer. Es más, lo escuchamos tanto eso que nos terminamos convenciendo que debe ser así y ahí le damos forma al círculo sin fin.
La vida está llena de porques, quizas llegó el momento de que me anime a buscar el para qué de cada cosa y no el por qué, porque con el porque no obtuve buenos resultados hasta el momento...
Hace algunos meses atrás, elabore un discurso sobre un ejemplo de vida para mí, a pesar de que él se cansaba de repetir que no lo era para nada ni para nadie, ni ahora ni nunca, Fernando Peña. Este uruguayo, fiel defensor de sí mismo, me enseño que la diferencia es lo que hace la esencia de todas las cosas, lo que le da sentido a todo lo que vivimos y tambien a todo de lo que somos testigos. En estos días que pasaron en búsqueda de mi cambio, adopte esa idea como guía. No sé cuánto de verdad tiene y que tan equivocada está. Lo único que se que la adopte y le voy encontrarlo la vuelta a su aplicación.

Asimismo, "la vida es una continua toma de decisiones" escuche a alguien decir tiempo atrás. Hoy creo que tiene razón. Por eso, decidí a animarme a cambiar y me siento bien con mi elección.Veremos cómo resulta. Nada más por el momento porque decido volver a la vida real.

Hasta Pronto,

Brisa

viernes, 14 de mayo de 2010

El que busca, ¿encuentra?

Hace unos días decidí comenzar de nuevo con todo lo que esto significa. Una vez me dijeron que está bueno evolucionar porque si uno cambia, todo lo que se encuentra a nuestro alrededor también, en cierta medida, lo hace.
En primer lugar, me propuse ubicar desde que lugar empezaba mi cambio. Como soy sumamente romántica, quizas en exceso para los tiempos que corren, fue cuando decidí ponerme en contacto con la última historia de amor que protagonize. Si bien mis esfuerzos fueron en vano porque no logré mi cometido, con el paso de los días me estoy dando cuenta que no sólo quiero recuperar mi anillo. Esto no está bien, ¿o si?. ¿Quién sabe?... Sólo el tiempo lo dirá.
También emprendí la búsqueda de mi primera oportunidad laboral. A veces me resulta extraño pensar cuán cerca o cuán lejos puede estar. Fueron demasiados los momentos en los que no me quise dar una oportunidad a mi misma cuando tenía todos los recursos a mi alcance para que las cosas salgan bien. Sin embargo, en esta ocasión, es diferente porque estoy buscando que alguien más me la dé, ¿cómo buscar afuera algo que no tengo en mi interior?...
Cómo verán, son demasiados los interrogantes que me surgen en esta búsqueda. Espero ir encontrando respuesta a cada uno de ellos poco a poco, "Little by little". Por cierto, una canción hermosa.

Hasta pronto,

Brisa.